miércoles, 15 de septiembre de 2010

Yo confieso que...

Yo confieso ante este tribunal

De almas moribundas

Que ningún suspiro morirá

Sin ser enterrado en algún rincón

De un pensamiento.

Yo confieso que la belleza

En la decadencia me excita

Y también confieso que no

Puedo ser más culpable.

Yo confieso que he sido rastrero

Que me he dado asco delante del espejo

Que he muerto

Y que también he tenido ganas de llorar.

Confieso que no he sido de piedra

Que me he puesto cachondo

Fantaseando una huida del mundo.

Yo confieso que me comí

La última ración de razón

Y que mis palabras dejan mucho que desear.

Yo confieso que he bebido

Y que fumo demasiado

Como tú me solías decir.

Yo confieso que he querido

Y he olvidado.

Y sé que no está aquí mi abogado de oficio

Decidió abandonar el caso

Al conocer los cargos.

Y la humanidad se ríe de mí

O quizá sea mi mente paranoica.

Una simple cucaracha no tiene el poder suficiente

De captar la atención de tanta gente.

Ni siquiera de una sola.

Y confieso también que

Mi sonrisa alguna vez fue fingida

Algo parecido a lo que tú hacías

Con los orgasmos.

Señores del jurado

No hay ninguna duda

Ni nadie a quien preguntar

En esta ocasión

No habrá discurso glorioso

Que haga ponerse al morboso público

En pie.

No, eso solo ocurre en las películas.

Permítanme…

Yo confieso que…

Ya da igual.

1 comentario:

Remolinos de Tijeras dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.