Tomate un café, el tercero de la mañana. Lee el periódico que esta sobre la mesa e intenta resolver el crucigrama. Mira por la ventana, llueve. Enciende otro cigarrillo, mira la hora en el reloj inexistente de tu muñeca como si tuvieras prisa por llegar a un lugar o alguien importante estuviera a punto de entrar por la puerta. Cierra los ojos, saca el móvil y métete en la agenda, repasa uno a uno los contactos de tu agenda como si estuvieras cerrando una importante operación de bolsa. Tose y mira a cada persona que entra en ese bar de mala muerte. Mírales con cara de asesino en serie y compadécete del obrero gordinflón que intenta ligar con la camarera. Después acércate a la barra, deja el periódico, mira hacia atrás, pide la cuenta, paga y compra tabaco. Sal del bar a una calle principal y finge que te estás muriendo. Cuando venga la ambulancia di que eran gases y levántate, coge tu cartera que se ha caído, mira tu muñeca sin reloj y grita -¡Tengo prisa! Cuando pierdas de vista a la señora del perro, el cartero y el camarero que ha salido a echar una mano. No hagas nada. Escucha el inexistente silencio de la ciudad. Disfruta del olor a mierda. Disfruta de la fría lluvia mientras todos corren. Toca fondo y te sentirás libre.
martes, 5 de enero de 2010
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1 comentario:
Espero que ese original y surrealista relato no haya sido fruto de depresiones internas o cosas así.. XD
Me gusta, me gusta el detalle con el que lo cuentas y el final surrealista jajaj
"Yo no me siento tonta firmando aunque el blog vaya dejando de ser poco a poco para mi.." XDDD
Si tu no te das cuenta de lo que vale,el mundo es una tonteria.
Si vas dejando que se escape lo que mas querías.
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